Soy amigo de Rubén Baraja desde hace más de 20 años, y lo que llevo viviendo desde febrero de 2023, cuando se hizo con el banquillo del equipo, no lo había visto nunca. O sí, pero quizá jamás de forma tan directa, tan cercana, tan salvaje. Hemos pasado de "qué bueno es tu amigo", a "dile a tu amigo que se vaya a su casa", y dicho por las mismas personas con apenas un lapso de tiempo. Lo entiendo como parte del del fútbol, pero como persona me cuesta.