El caso de los amaños de partido que ha protagonizado el Eldense ha salpicado, al menos de manera indirecta, al Valencia CF. Y es que uno de los jugadores involucrados en la trama, Mikey Fernández, tiene un contrato con el equipo ché y se encuentra cedido en el club alicantino, ha pasado la noche en los calabozos de la comisaría de Elda para prestar declaración en la mañana de hoy, junto a otros compañeros como el ex valencianista Nico Cháfer.