Gracias a los goles de David Barral, el Levante va solventado sus quehaceres diarios sobre el pasto verde, que en realidad no son pocos en la epifanía de 2014, con la materialización del formato copero que hay que conjugar con la competición liguera. Los partidos se suceden sin ofrecer tregua alguna a los protagonistas del balón redondo y la dinámica, y el serial de confrontaciones, seguirán amontonándose en la agenda granota en la segunda quincena del mes de enero por mor de la clasificación obtenida para los cuartos de final de la Copa del Rey.