El Valencia necesita que sus delanteros afinen la puntería y el amistoso ante el Alcoyano sirvió para que Gameiro y Santi Mina ganaran confianza, el gallego es el cuarto delantero sobre el papel pero sigue poniéndole las cosas difíciles a Marcelino. El pasado miércoles se reencontró con el gol y volvió a demostrar que es un atacante que debe ser tenido en cuenta, sus compañeros de delantera tendrán que trabajar duro para quitarle el puesto.