El Valencia quiere la Champions League por la vía de la Liga, y para eso debe ser un martillo pilón cada periodo que queda hasta el final. Contra el Levante había mucho en juego y dudas, y temores, y de algunos hasta miedo. El gol de Santi Mina a los dos minutos, a pase de Guedes, ponía el partido donde le gusta a Marcelino y al equipo. Vinieron buenos minutos de los locales, con alguna que otra o ocasión clara, pero el duelo se templó.
El Valencia quiere la Champions League por la vía de la Liga, y para eso debe ser un martillo pilón cada periodo que queda hasta el final. Contra el Levante había mucho en juego y dudas, y temores, y de algunos hasta miedo. El gol de Santi Mina a los dos minutos, a pase de Guedes, ponía el partido donde le gusta a Marcelino y al equipo. Vinieron buenos minutos de los locales, con alguna que otra o ocasión clara, pero el duelo se templó.
El Valencia hizo su peor partido de 2019 en Vallecas y perdió 2-0 ante uno de los peores equipos de la Liga y truncó su racha de encuentros invictos en el peor momento, como si hubiera alguno bueno para estas cosas, dicho sea de paso.