"La independencia que tenga he de ganármela yo con mi trabajo y esfuerzo", decía José Ramón Alesanco sobre la autonomía que tendrá el nuevo director deportivo del club, algo llega a límites marcianos y absurdos, porque poco menos se está exigiendo a un empleado de una empresa (olvidemos que esto es fútbol y "sólo" es la vida real) que le diga a su jefe/dueño que el que manda aquí es el que cobra, no el que paga, y eso, simplemente, es una estupidez, porque no pasa en ninguna parte.