Javi Guerra afronta una de las decisiones más trascendentales de su carrera deportiva. Hasta el 31 de julio de 2026 tiene validez su cláusula de rescisión de 40 millones de euros en el Valencia CF; a partir del 1 de agosto, esa cantidad se dispara a 60 millones. Diez días. Ese es el margen que separa una operación asequible para cualquier grande europeo de un precio prohibitivo.