Albert Celades ha dado un toque de atención serio a Gonçalo Guedes, el técnico catalán no considera al portugués imprescindible y ya le ha dejado en dos partidos sin jugar. La situación es grave por varias razones, cuando ha jugado el luso aportó muy poco y no se le ha echado en falta cuando permaneció en el banquillo. El pasado sábado Celades prefirió dar entrada a futbolistas como Vallejo y Sobrino antes que al portugués,y en la rotación Guedes ya está por detrás de otros futbolistas de banda.
El Valencia cerró el fichaje más caro de sus 100 años de historia por 40 millones de euros. Su nombre es Gonçalo Guedes, nos ha hecho enloquecer a todos con su juego, sus goles y sus asistencias, pero este año está consiguiendo que todos le empecemos a mirar con cierta mala cara, que tiene que ser de preocupación y no de otra cosa, porque parece que aún no ha empezado el año a tenor de su rendimiento.
Si Peter Lim se negó este verano a vender a Guedes por 70 millones de euros, Jorge Mendes le trajo una
El Valencia cerró el fichaje más caro de sus 100 años de historia por 40 millones de euros. Su nombre es Gonçalo Guedes, nos ha hecho enloquecer a todos con su juego, sus goles y sus asistencias, pero este año está consiguiendo que todos le empecemos a mirar con cierta mala cara, que tiene que ser de preocupación y no de otra cosa, porque parece que aún no ha empezado el año a tenor de su rendimiento.
Albert Celades ha dado un toque de atención serio a Gonçalo Guedes, el técnico catalán no considera al portugués imprescindible y ya le ha dejado en dos partidos sin jugar. La situación es grave por varias razones, cuando ha jugado el luso aportó muy poco y no se le ha echado en falta cuando permaneció en el banquillo. El pasado sábado Celades prefirió dar entrada a futbolistas como Vallejo y Sobrino antes que al portugués,y en la rotación Guedes ya está por detrás de otros futbolistas de banda.
Si Peter Lim se negó este verano a vender a Guedes por 70 millones de euros, Jorge Mendes le trajo una
Albert Celades está mostrando un mensaje sosegado desde que aterrizó en Mestalla, el nuevo técnico ha sido cuestionado por su aparente frialdad y tildado como un técnico de poco carácter sin capacidad para alzar la voz.