El año 2017 comenzó tras la apresurada dimisión de Cesare Prandelli, el club navegaba por aguas turbulentas y la caída parecía no tener freno. Por supuesto, el valor de los jugadores de la plantilla se encontraba bajo mínimos, pero comenzó entonces una reconstrucción que en poco más de un año y medio ha devuelto al Valencia a la Liga de Campeones y sobre todo ha conseguido que el club vuelva a ser respetado y su funcionamiento sea absolutamente profesional.