“Espero y deseo de recuperar la ilusión de las personas que la han perdido en el Valencia. Desde pequeño he crecido en una casa donde en la estufa del salón estaba el escudo del Valencia CF. Soy valenciano y es un sentimiento que he heredado y un sentir que cuando uno tiene la posibilidad de venir aquí pues tengo la ilusión de revertir aquello que no se está consiguiendo”. La entrada de Carlos Corberán es, cuanto menos, clara y sincera.