La explicación del “entrenador funcionario” del Valencia nunca ha sido hecha por parte del propio Valencia. Y sinceramente, tampoco veo necesaria que se haga, porque, con todo el respeto del mundo (esto es un latiguillo para ser educado, nada más), cogérsela con papel de fumar está muy bien, y pensar que esto son los mundos de yupi también, pero resulta que estamos en la vida real. Un tuitero, @SrOdiable, daba un rozamiento sensato y lógico a la expresión. Sin partidismo y sin estridencias.