No se ha terminado el mes de enero y lo cierto es que el Valencia está en una situación muy comprometida en el aspecto físico. Hay varias razones que explican lo que está ocurriendo, por un lado el cambio de entrenador trajo asociado modificaciones en la preparación. Los metodos son distintos y los jugadores tardaron en adaptarse. Las lesiones no tardaron en llegar y el equipo de Celades ha tenido que improvisar desde el primer momento, eso sí, con una alarmante falta de efectivos.
El valencianismo vive horas de euforia tras la espectacular victoria del Valencia ante el Barcelona, este optimismo es lógico que esté en la afición pero los jugadores deben centrarse en lo que viene y sobre todo ser conscientes de que algunas situaciones del pasado no pueden repetirse. Ahora más que nunca es momento de estar alerta, es ahora cuando se debe mantener la cabeza fría y jugar los dos próximos partidos, ante equipos de menor intensidad, con las mismas ganas y determinación que se salió frente al Barça.
No se ha terminado el mes de enero y lo cierto es que el Valencia está en una situación muy comprometida en el aspecto físico. Hay varias razones que explican lo que está ocurriendo, por un lado el cambio de entrenador trajo asociado modificaciones en la preparación. Los metodos son distintos y los jugadores tardaron en adaptarse. Las lesiones no tardaron en llegar y el equipo de Celades ha tenido que improvisar desde el primer momento, eso sí, con una alarmante falta de efectivos.
Albert Celades compareció en rueda de prensa tras la agónica clasificación del Valencia a cuartos al vencer en penaltis a la Cultural Leonesa. Celades está orgulloso de los jugadores.
El valencianismo vive horas de euforia tras la espectacular victoria del Valencia ante el Barcelona, este optimismo es lógico que esté en la afición pero los jugadores deben centrarse en lo que viene y sobre todo ser conscientes de que algunas situaciones del pasado no pueden repetirse. Ahora más que nunca es momento de estar alerta, es ahora cuando se debe mantener la cabeza fría y jugar los dos próximos partidos, ante equipos de menor intensidad, con las mismas ganas y determinación que se salió frente al Barça.