El Valencia ha comenzado de manera muy titubeante La Liga, a pesar de que ante el Atlético se logró competir, las dos salidas posteriores han dejado muchas dudas. El Valencia no ha sido capaz de mandar en ningún partido, es decir, 270 minutos en los que tan solo se pudo igualar por momentos el marcador. En las tres encuentros se fue a remolque y en el campo del Levante hubo que levantar el resultado hasta en dos ocasiones.