A pesar de que se luchó contra los elementos en Villarreal y el equipo dio la cara con diez hombres, nuevamente se perdió la oportunidad de lograr la ansiada victoria. Marcelino está ante su momento más complicado desde que aterrizó en Valencia, frente al Celta no se puede fallar y es necesario recortar la distancia con los rivales.
Ni el más pesimista de los valencianistas esperaba que el equipo ofreciera un nivel tan pobre en el primer mes de competición, el Valencia se encuentra en la parte baja de la tabla y además se ha complicado la vida en la Champions League. No se consigue ganar y ya se suman tres partidos sin ver portería, se terminan las excusas y el calendario no ofrece tregua ya que el miércoles visitará Mestalla el Celta.
A pesar de que se luchó contra los elementos en Villarreal y el equipo dio la cara con diez hombres, nuevamente se perdió la oportunidad de lograr la ansiada victoria. Marcelino está ante su momento más complicado desde que aterrizó en Valencia, frente al Celta no se puede fallar y es necesario recortar la distancia con los rivales.
Ni el más pesimista de los valencianistas esperaba que el equipo ofreciera un nivel tan pobre en el primer mes de competición, el Valencia se encuentra en la parte baja de la tabla y además se ha complicado la vida en la Champions League. No se consigue ganar y ya se suman tres partidos sin ver portería, se terminan las excusas y el calendario no ofrece tregua ya que el miércoles visitará Mestalla el Celta.