Regresa la Europa League para el Valencia con un duelo de altura, los de Marcelino visitan el Estadio de la Cerámica con toda la concentración y ambición del mundo. Tras el resbalón de Vallecas es momento de dar un golpe sobre la mesa y dejar encarrilado el pase a semifinales, allí esperarían Arsenal o Nápoles, pero para tener la opción de disputar la final el Valencia debe hacer los deberes e imponerse a un equipo que lo está pasando mal en La Liga.
El Valencia metió un pie en las semifinales de la Europa League al imponerse 1-3 al Villarreal, Guedes adelantó a los de Marcelino en la primera mitad y en el tiempo de descuento Wass y de nuevo el portugués firmaron el sorprendente 1-3.
Peter Lim viene a Valencia para ponerse a los mandos de su club y en el momento más delicado de todo el año. Ahora mismo, la linea que separa el fracaso del éxito glorioso digno de pasar a los anales de la historia de la entidad es muy fina, y todo el mundo lo tiene claro. Quedar en la cuarta posición, ganar la Copa del Rey y ver dónde está el límite en Europa podría hacer que el Centenario fuera épico.
El Valencia metió un pie en las semifinales de la Europa League al imponerse 1-3 al Villarreal, Guedes adelantó a los de Marcelino en la primera mitad y en el tiempo de descuento Wass y de nuevo el portugués firmaron el sorprendente 1-3.
Regresa la Europa League para el Valencia con un duelo de altura, los de Marcelino visitan el Estadio de la Cerámica con toda la concentración y ambición del mundo. Tras el resbalón de Vallecas es momento de dar un golpe sobre la mesa y dejar encarrilado el pase a semifinales, allí esperarían Arsenal o Nápoles, pero para tener la opción de disputar la final el Valencia debe hacer los deberes e imponerse a un equipo que lo está pasando mal en La Liga.
Peter Lim viene a Valencia para ponerse a los mandos de su club y en el momento más delicado de todo el año. Ahora mismo, la linea que separa el fracaso del éxito glorioso digno de pasar a los anales de la historia de la entidad es muy fina, y todo el mundo lo tiene claro. Quedar en la cuarta posición, ganar la Copa del Rey y ver dónde está el límite en Europa podría hacer que el Centenario fuera épico.