Desde que comenzó 2020 el Valencia ha entrado en caída libre, exceptuando algún momento de luz como el partido ante el Barça el equipo ha perdido todo lo bueno que tenía. Lo más preocupante es sin duda la debilidad defensiva, con esas cifras es casi imposible ganar partidos y los jugadores se sienten cada vez más inseguros. La baja de Garay ha hecho mucho daño, con el argentino en el campo el Valencia era capaz de sacar la pelota desde atrás con cierta solvencia, una de las premisas de Celades.