Las razones por las que el Valencia debe cerrar el fichaje de David Silva son muchas. De hecho son tantas que casi es mejor empezar al revés: ¿alguien tendría alguna causa irrefutable para que el canario no volviera el curso que viene a “su casa”? Si vamos a decir la edad, sinceramente, el debate está equivocado. No se mira el DNI de un jugador cuando se firma, sino su rendimiento.