Hace poco más de un mes, si alguien nos hubiera dicho que íbamos a estar sin futbol, sin fallas, sin bares, y encima sin poder salir de casa, directamente lo hubiéramos enviado al psiquiatra. Todos nos hubiéramos hecho la misma pregunta: ¿y qué mas nos queda en la vida, trabajar? Pues amigos, ni siquiera eso, que ya nos gustaría; sólo nos queda teletrabajar.