El Valencia tiene un problema gigante con Gonçalo Guedes. Tan gigante como que tiene un tamaño de 40 millones de euros, los que pagó Peter Lim en 2018 en medio de la ovación de todo el entorno con muy contadas excepciones. Desde aquel momento, aquella bajada del avión del jugador y el máximo accionista, su peso en el equipo ha ido descendiendo hasta el punto en el que estamos ahora: es absolutamente insignificante.