La Euroliga afronta su mayor transformación estructural con el cambio de formato a partir de la próxima temporada. Los 20 clubes actuales pasarán a 24, organizados en dos conferencias, según confirmó Dejan Bodiroga, máximo responsable de la competición.
Aunque la estructura es ya oficial, los criterios para conformar ambas conferencias todavía están por definir. "Pasaremos de los 20 clubes actuales, en los que todos se enfrentan entre sí, a 24 equipos organizados en dos conferencias, aunque aún no hemos definido los criterios para la formación de las mismas", explicó Bodiroga.
Un proyecto de expansión ambicioso
La Euroliga vive su mejor momento de salud competitiva e institucional. Más de 3,3 millones de aficionados llenaron los pabellones la temporada pasada, mientras que más de 500 millones de espectadores siguieron los encuentros por televisión, cifra histórica de la competición.
"La Euroliga nunca ha sido tan fuerte como hoy. Estamos creciendo y avanzando conforme a nuestro plan estratégico", subrayó Bodiroga. Este crecimiento no es casual: la competición ha diseñado un plan de negocio a diez años que prevé repartir 3.400 millones de euros entre los equipos participantes.
Valencia Basket y el desafío del canon
El Valencia Basket contempla la posibilidad de abonar un canon máximo de 50 millones de euros en varios plazos para garantizarse al menos una década más de permanencia en la Euroliga. Una inversión significativa que refleja la importancia estratégica de la competición para el club taronja.
La estructura de dos conferencias abre la puerta a nuevas dinámicas competitivas. Se prevén dos expansiones adicionales: una en 2027 y otra en 2031, lo que consolidaría la Euroliga como la élite indiscutible del baloncesto europeo. Ojo al dato: cada nueva incorporación representa una oportunidad comercial y competitiva para los clubes ya establecidos.
Qué espera a Valencia en la nueva era
El cambio de formato elimina los enfrentamientos entre todos contra todos. Con 24 equipos divididos en dos conferencias, la competición ganará en intensidad local y reducirá desplazamientos. Para el Valencia Basket, esto significa una reconfiguración de su calendario y sus rivalidades europeas.
La próxima temporada será la de la transición. Bodiroga ya ha advertido que los criterios de conferencias se definirán próximamente, lo que determinará los rivales del conjunto valenciano y su posición estratégica en la nueva estructura. Mientras tanto, el club taronja prepara su estrategia financiera para asegurar su futuro en una Euroliga que no deja de crecer.