El Villarreal CF regresó a la senda de la victoria en la UEFA Champions League con una remontada contundente ante el SSC Nápoles (3-1). La victoria supone el fin de una racha de 12 encuentros sin ganar en la competición continental que se extendía desde abril de 2022, en el que fue un debut prometedor para los amarillos en esta edición de la máxima competición europea.
Una remontada de carácter
Los napolitanos abrieron el marcador temprano. Rrahmani aprovechó un rechace en el minuto 8 para adelantar a los italianos con el 0-1. Pero el Villarreal no se desmoralizó. En el 23, Mikautadze igualó la contienda. Apenas tres minutos después, Mouriño le dio la vuelta al partido con el 2-1. El dominio amarillo se completó cuando Oluwaseyi cerró la goleada.
La reacción del equipo fue inmediata tras el gol inicial. Ojo al dato: pasar de 0-1 a 3-1 en menos de 30 minutos no es cosa de todos los días, y menos en una competición de este nivel.
Ausencia de Gulácsi por atraco
Péter Gulácsi, portero titular del Villarreal, no pudo disputar el encuentro. El guardameta sufrió un atraco a mano armada en su domicilio la madrugada previa al partido. Luiz Júnior ocupó su lugar bajo palos y contribuyó a mantener la portería segura tras la remontada.
El incidente fue grave, pero el equipo supo responder en el terreno de juego con profesionalidad. Eso habla de la solidez del grupo.
Sexta participación en la élite europea
Este encuentro marcó la sexta participación del Villarreal en la Champions League. Para un club de la Comunitat Valenciana, cada presencia en la máxima competición es un hito. La victoria inicial allana el camino en una fase donde cada punto pesa.
Los amarillos cierran así una sequía que pesaba en el vestuario desde hace más de dos años. Después de 12 partidos sin ganar en Champions, esta remontada llega como un alivio y una inyección de confianza de cara a los próximos compromisos en la competición.