El Levante UD arrancó un punto del Sevilla FC en un encuentro de vuelcos constantes que acabó 3-3 en el estadio Ciutat de València. El partido, lejos de ser un trámite, regaló cambios de dominio, goles en rachas y un final de película en el que los granotes no se rindieron ni cuando todo parecía perdido.
Un inicio de pesadilla para los locales
El Levante comenzó con el pie equivocado. Robbie Ure aprovechó un error de Ifeanyi Ndukwe en el minuto 13 para adelantar al Sevilla. Pudo ser el preludio de una goleada visitante. Pero el equipo de Orriols no tiró la toalla.
La cosa se complicó más en el 54. Félix Correia hizo el 0-2 tras una prolongación de Ure que dejó tocado al Levante. Dos goles en contra, el partido en manos sevillistas. Ahí es donde muchos hubieran bajado los brazos.
La reacción granota en el tramo decisivo
Iván Romero recortó distancias para los locales. El tanto metió presión. Y cuando parecía que el Sevilla iba a aguantar, llegó la magia del descuento: Dela empató 2-2 en el tiempo de descuento, reviviendo a la afición de Orriols.
Pero el partido no había terminado. Isaac Romero volvió a adelantar al Sevilla poco después del empate de Dela. De nuevo, el Levante se vio abocado a la remontada. Y ojo porque la consiguió.
El gol del punto en el último suspiro
Ifeanyi Ndukwe, el mismo que había regalado el primer gol, se redimió con el tanto del definitivo 3-3 en el tramo final del descuento, entre los minutos 93 y 100. Un gol que supo a gloria para los granotes y que certifica su capacidad de reacción ante uno de los rivales más complicados de la categoría.
El punto suma en la cuenta del Levante. Un resultado que deja constancia de que en Orriols no se rinden ni cuando la montaña se ve insalvable. Y eso, en el fútbol, es moneda de cambio.