Valencia Basket logró su primera victoria de la temporada el pasado 4 de octubre frente a su rival en Liga Endesa. Xavi Albert analizó el triunfo en rueda de prensa y fue directo: el equipo debe ajustar cosas, y hay jugadores —en particular Mo Gueye— que necesitan tiempo para adaptarse.
Cinco partidos en diez días: el ritmo agota
El técnico reconoció que el calendario es exigente. "Es un partido que vuelve a demostrar que tenemos que ajustar cosas. Cinco partidos en diez días y nos cuesta entrar conectados a los partidos", declaró Albert en rueda de prensa.
La falta de continuidad en el juego es un síntoma de una plantilla que aún busca su ritmo. Eso explica por qué fue necesario hacer cambios en defensa y ataque en la segunda mitad para conseguir el triunfo. El equipo no arrancó enchufado, pero supo reaccionar.
Gueye, en proceso de adaptación
El caso de Mo Gueye es particular. Viene de competiciones diferentes y su proceso de asimilación es más lento que el de otros compañeros. "Hay jugadores que cuando vienen de competiciones diferentes el proceso puede costar más, le está costando entender algunas situaciones básicas de nuestro juego", explicó Albert.
El entrenador no dramatiza, pero es claro: el ala-pívot necesita tiempo. No es cuestión de talento, sino de comprensión táctica y ritmo de competición. Albert sabe que la paciencia es necesaria en estos casos.
Conectar a todo el mundo: el reto actual
Más allá de Gueye, Albert plantea un desafío colectivo. "Que todo el mundo esté conectado lleva un proceso que estamos trabajando, todos deben aceptar tener un peso mayor o menor en función del día", señaló el técnico.
Eso significa que la plantilla debe estar preparada para roles variables. No todos los días jugarán los mismos minutos ni con la misma relevancia. Es la realidad de un equipo con ambiciones en Liga Endesa: la competencia interna es constante, y la adaptabilidad es clave.
Con esta victoria como punto de partida, Valencia Basket afronta un calendario que no dará tregua. Albert tiene claro qué necesita: ajustes tácticos, ritmo de juego y, sobre todo, que sus jugadores entiendan que el proceso es colectivo. Mo Gueye tendrá su oportunidad para demostrar que puede ser pieza útil en el proyecto.