Jasiel Rivero lleva apenas días en el Valencia Basket, pero su futuro en el club ya depende de los próximos partidos. El pívot cubano de 32 años firmó un contrato temporal de un mes tras incorporarse a prueba en pretemporada, y aún no ha logrado afianzarse en los planes del equipo taronja.
Primeros pasos irregulares
Las actuaciones de Rivero en la pretemporada han sido dispares. Contra el Lleida disputó casi 17 minutos, anotando 6 puntos y capturando 6 rebotes en una derrota por 100-105. Mejor fue su rendimiento ante el Besiktas: 15 minutos, 10 puntos y 3 rebotes en victoria. Pero lo que más duele es lo que vino después.
En el primer duelo oficial de la temporada, la derrota por 86-87 ante el FC Barcelona, Rivero no entró ni en la convocatoria. Un golpe importante para quien llegaba con esperanza de consolidarse en la Euroliga.
Un fichaje con historia reciente
Rivero llega como agente libre tras desvincularse del Estrella Roja Belgrado, club con el que disputó la Euroliga la pasada temporada. Su experiencia en la máxima competición europea es un activo, pero el Valencia Basket necesita certezas ahora mismo, no promesas sobre el papel.
Y es que el equipo de la capital del Turia afronta una temporada exigente. La Euroliga no perdona, y cada plaza en la convocatoria es oro puro. Rivero lo sabe: debe demostrar que merece estar.
Baskonia, el próximo examen
Este martes, el Valencia Basket se enfrenta al Baskonia en el Roig Arena en un duelo de Euroliga. Será una oportunidad de oro para que Rivero recupere la confianza del cuerpo técnico y, de paso, convenza de que su contrato de un mes debe convertirse en algo más duradero.
Queda por ver si el cubano tendrá minutos. Si los consigue, sabrá que tiene una última oportunidad. Si no, la puerta de salida estará cada vez más cerca.