Amelia Alonso es la prueba de que el talento no tiene edad. La jugadora de Valencia Basket dejó constancia de su potencial a los 12 años con un mate a dos manos en el Campeonato de España de minibasket de 2022, disputado en San Fernando. Jugaba entonces con la selección de Castilla y León, y aquel gesto explosivo en un contragolpe presagiaba lo que vendría después.
De minibasket a campeona de Europa
Cuatro años después, Alonso ha conquistado títulos europeos que confirman su proyección. En agosto de 2026, se proclamó campeona del Eurobasket U16 y fue elegida MVP de la competición, el máximo reconocimiento individual. Apenas un mes antes, en julio, había alcanzado la final mundial con la selección española en la categoría U17, logrando el subcampeonato.
La progresión es meteórica. Ojo al dato: a los 16 años ya acumulaba medallas continentales y había demostrado su capacidad de decisión en los momentos clave. En enero de 2026, durante la final del Campeonato de España cadete de selecciones autonómicas, Alonso fue decisiva con 34 puntos y 16 rebotes en el enfrentamiento contra la selección valenciana.
Debut de ensueño en el primer equipo
El salto al primer equipo del Valencia Basket llegó en septiembre de 2026, y no fue un debut cualquiera. Alonso participó en la final de la Supercopa LF Endesa, la competición que abre la temporada femenina española. En apenas 9 minutos sobre la cancha, anotó 7 puntos que contribuyeron a la conquista del título naranja.
Que una jugadora tan joven tenga minutos en una final de Supercopa habla del nivel de confianza que deposita el cuerpo técnico en ella. Valencia Basket ha sabido gestionar el talento de la base y ofrecerle oportunidades en momentos de responsabilidad. Ahí es nada.
Un futuro prometedor
Alonso representa el tipo de proyecto que ilusiona en el baloncesto femenino español. Tiene la combinación de atletismo, visión de juego y capacidad anotadora que requiere la élite. Su paso por las categorías inferiores no ha sido un simple trámite, sino una acumulación de experiencias en competiciones de máximo nivel.
El camino desde aquel mate de minibasket en San Fernando hasta la Supercopa con el Valencia Basket no es casualidad, sino resultado de trabajo, talento y oportunidades bien aprovechadas. En la élite, donde la competencia es feroz, Alonso tiene todas las herramientas para consolidarse como una de las figuras del baloncesto femenino valenciano en los próximos años.