El Elche CF se enfrentó al Real Madrid en el Martínez Valero en un encuentro donde los ilicitanos estuvieron muy cerca de lograr algo histórico. Los blancos se llevaron la victoria por 2-3 en un partido que demostró que los visitantes no vinieron a pasear por tierras alicantinas.
Madrid controla sin brío
El conjunto merengue tomó el control del encuentro desde el inicio, pero sin la intensidad que cabría esperar. Arda Güler abrió el marcador con un gol de falta que se coló en la portería tras pegar en el palo de Dituro. Después, Mbappé amplió la ventaja con un tanto que llegó tras la asistencia de Yan Diomande. Dos tantos de diferencia. Parecía sentenciado.
Pero el Elche no tiró la toalla. Lejos de eso.
La remontada del Elche que casi cuela
Abiel Osorio recortó distancias en el minuto 71 con un gol de cabeza que puso emoción en el Martínez Valero. Doce minutos después, Fer Niño igualó el partido en el 83. De repente, el equipo ilicitano estaba en condiciones de llevarse los tres puntos frente a uno de los grandes de Europa.
El ambiente cambió. La afición se creyó la remontada. El Elche apretó, buscó el tercero, puso toda la carne en el asador en los últimos minutos. Faltaba poco para el final. Faltaba muy poco.
Carlos Espí cierra la puerta en el descuento
Carlos Espí marcó el gol del Real Madrid en el tiempo de descuento, sellando una victoria que pudo no serlo si el Elche hubiera tenido un poco más de acierto en la recta final. Los madridistas se fueron de Elche con los tres puntos, pero sin haber convencido.
Para el conjunto ilicitano queda la sensación de que dejaron puntos sobre la mesa. Un partido donde el equipo demostró tener argumentos para competir contra cualquiera, incluso cuando todo parecía perdido. Eso, en el fútbol moderno, es un activo de valor.