Valencia Basket disputará este fin de semana su primer partido de la temporada 2026/27 en la Supercopa de baloncesto ante el FC Barcelona. La cita, que se juega en Badalona, llega con la ausencia confirmada de Neal Sako, quien se recupera de una operación de hernia inguinal.
El jugador no estará disponible para el enfrentamiento contra los azulgranas, lo que obliga al cuerpo técnico a reorganizar su rotación de juego en el arranque de la competición. Ahora bien, los taronjas llegan con una ventaja considerable: el Barcelona llega aún más tocado de lesiones.
Barcelona llega diezmado a la Supercopa
Los azulgranas no podrán contar con Yoan Makoundoy ni Tosan Evbuonwan, dos piezas importantes en su engranaje ofensivo. Ambos están descartados por lesión para esta primera cita del fin de semana, lo que limita significativamente el potencial de rotación del equipo.
Pero hay más. Darío Brizuela es duda tras sufrir una fuerte contusión en la final de la Lliga Catalana. Aunque los exámenes han descartado lesiones óseas y articulares, su participación dependerá de cómo evolucione en los próximos días. Si no llega a tiempo, Barcelona tendría tres bajas de peso en su debut liguero.
Una oportunidad de oro para Valencia
Aunque Valencia Basket pierde a Sako, la situación del rival abre una puerta inesperada. Los taronjas tienen la ocasión de comenzar con buen pie una temporada que aspira a consolidarse entre los grandes del baloncesto español. La Supercopa es el primer test oficial, y las circunstancias juegan a favor del conjunto valenciano.
La competición reúne a los cuatro mejores equipos de la pasada campaña. Joventut y Baskonia disputarán la primera semifinal, mientras que el duelo taronja contra Barcelona será el segundo enfrentamiento de la jornada. El ganador accederá a la final, donde se definirá al primer campeón de la temporada.
La Supercopa como termómetro
Este torneo es fundamental para tomar el pulso a los equipos antes de que arranque la rutina de la temporada regular. Para Valencia Basket, jugar sin Sako pero contra un Barcelona mermado es una oportunidad única. Ganar sentaría un mensaje de solidez de cara a las próximas semanas.
Barcelona, por su parte, necesita respuestas. Pese a las bajas, los azulgranas siguen siendo favoritos en cualquier competición. Pero llegar diezmado a una Supercopa nunca es ideal, especialmente cuando el rival aprovecha bien sus oportunidades.
La cancha de Badalona será el escenario donde Valencia Basket intentará demostrar que, aún sin Sako, tiene argumentos suficientes para competir al máximo nivel. Barcelona buscará que sus ausencias no pesen demasiado. Todo se decidirá este fin de semana.