Valencia CF toca fondo: el peor ataque de su historia

Ximo Benavent | 7 Sep 2026 | 19.15
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Carlos Corberán observa desde la banda durante partido Valencia CF LaLiga
Carlos Corberán observa desde la banda durante partido Valencia CF LaLiga

El Valencia CF ha alcanzado un hito negativo sin precedentes en su historia. Tras cuatro jornadas de LaLiga, los blanquinegros apenas han marcado un gol mientras encajaban nueve, firmando el peor balance ofensivo desde que el club existe.

La cifra es demoledora: diferencia de goles de -8 y un mísero punto de los doce posibles en juego. Solo Umar Sadiq ha conseguido anotar, en el partido contra el Deportivo.

Bajo la dirección técnica de Carlos Corberán, el equipo ha cosechado un empate ante el Celta y tres derrotas consecutivas contra Barcelona, Betis y Deportivo. Tres de estos cuatro encuentros se han disputado en Mestalla, donde el Valencia CF no ha encontrado la receta para generar peligro.

La sequía ofensiva sin precedentes

Marcar solo un gol en cuatro jornadas no es un mal trago: es la peor racha ofensiva jamás registrada en los anales del Valencia CF. El dato es tan contundente como preocupante para una entidad de la envergadura del club de Mestalla.

Cuando un equipo no genera ocasiones ni consigue finalizarlas, el problema trasciende lo meramente deportivo. Señala dificultades tácticas, falta de conexión entre líneas y una punta de lanza que no encuentra su ritmo.

Umar Sadiq, el delantero, sigue siendo el único capaz de romper el maleficio. Pero una sola aportación goleadora en cuatro partidos evidencia que la crisis ofensiva es sistémica, no individual.

Defensa frágil y falta de equilibrio

Encajar nueve goles en cuatro jornadas revela también una defensa frágil que no consigue mantener la portería a cero. El equilibrio entre ambas áreas ha desaparecido por completo del proyecto de Corberán.

Es la tormenta perfecta: no anotan, encajan con facilidad. Con este panorama, sumar solo un punto es casi un milagro.

La presión sobre los hombros del técnico aumenta jornada a jornada. Corberán tendrá que encontrar soluciones urgentes si quiere evitar que esta crisis se enquiste aún más.

Mestalla no es fortaleza

Que tres de los cuatro primeros partidos se hayan jugado en casa y el Valencia CF no haya sacado rédito es especialmente preocupante. Mestalla debería ser un refugio, un escudo donde el equipo se sintiese cómodo y seguro.

Sin embargo, la realidad es bien distinta. Los blanquinegros no han logrado convertir su estadio en una fortaleza, algo que históricamente ha sido un activo fundamental para el club.

Las próximas jornadas serán cruciales. El Valencia CF necesita revertir esta tendencia de inmediato o el abismo se hará aún más profundo. Con solo un punto en el casillero, el margen de error se agota rápidamente.