El Levante UD salió vivo de La Rosaleda. Empate a cero contra el Málaga en un partido donde los de Elche necesitaron, sobre todo, de los reflejos de Mathew Ryan para llevarse un punto de Andalucía.
Ryan salva al Levante en el minuto cinco
Apenas había pasado el primer minuto cuando Thiago Fernández puso en aprietos a Alfonso Herrero con un disparo que exigió concentración al portero malagueño. Pero fue en el minuto cinco cuando llegó el momento decisivo. Un centro lateral que Nacho Pérez desvió con el codo llevó al árbitro a señalar penalti. Chupe se encargó de la ejecución, pero Ryan estuvo atento y detuvo el lanzamiento con una intervención que pudo haber marcado el devenir del encuentro.
Sin esa parada, el marcador habría sido distinto. Y sin ese punto, la clasificación también. El guardameta australiano cumplió su función: estar ahí cuando toca.
Levante de gala en La Rosaleda
El Levante UD visitó Málaga con una indumentaria especial. Los granotes lucieron su cuarta equipación como homenaje a su 117 aniversario y a la figura histórica de José Ballester Gozalvo. Una forma de recordar la tradición mientras se lucha por puntos en LaLiga.
La simbología es importante en estos encuentros. Más cuando el equipo consigue un resultado positivo lejos de casa, aunque sea el empate sin goles.
Un punto que suma en la lucha
Cero a cero. Ahí quedó el partido después de noventa minutos en los que el Levante UD no tuvo que sufrir excesivamente más allá de ese penalti inicial. La defensa granota se mantuvo firme, y el equipo logró lo que buscaba: no perder y regresar a Valencia con un punto en el bolsillo.
Ojo porque en Segunda División cada punto cuenta. Más aún cuando se consigue en un campo complicado como La Rosaleda.