El Levante UD propinó una goleada histórica al Real Betis con un marcador de 5-2 en el Ciutat de València. Una actuación de primer nivel que refuerza el proyecto de Luís Castro en el banquillo granota y alimenta las esperanzas de una permanencia cada vez más sólida.
Dela, Bardeli, Olasagasti y Brugué (con doblete) firmaron los goles de una noche memorable. No es cualquier cosa pa que nos vamos a engañar: cinco tantos en casa ante un rival de entidad como el Betis.
Castro escribe historia en el Levante
Luís Castro se convierte en el único entrenador en la historia del Levante en Primera División que acumula más victorias que derrotas después de 25 encuentros de Liga. Su balance es de diez triunfos, seis empates y nueve derrotas desde que tomó las riendas del equipo en enero, cuando sustituyó a Julián Calero con los blanquiazules hundidos en la última posición.
Ojo al dato: solo Juan Ignacio Martínez le supera en porcentaje de victorias en la historia granota en Primera, con 28 triunfos en 76 partidos. Pero Castro está escribiendo su propia epopeya en apenas cinco meses.
"El mínimo exigible en el Levante es dar el máximo", afirmó el técnico. Una filosofía que parece estar calando en la plantilla, viendo cómo responden los futbolistas sobre el terreno de juego.
Bardeli y compañía responden al llamamiento
El equipo blanquiazul mostró una contundencia ofensiva que llevaba tiempo sin verse. Bardeli, uno de los puntales del ataque, fue determinante en la goleada y también se sumó al festín goleador.
"Estamos en el camino correcto", declaró el delantero tras el partido. Una reflexión que resume el sentimiento en la plantilla: después de meses de angustia, la esperanza vuelve al Ciutat de València.
Brugué fue especialmente inspirado con su doblete. Olasagasti y Dela completaron una noche donde todo rodó hacia el lado correcto. Eso es lo que pasa cuando la confianza regresa.
El contexto de una remontada inesperada
Castro llegó al Levante a finales de diciembre de 2025 para rescatar un proyecto que se desmoronaba. El equipo estaba en la última posición, con la permanencia a años luz. Ahora, tras esta goleada, el panorama es radicalmente distinto.
Cinco goles en casa no son un espejismo. Hablan de un equipo que empieza a creer en sí mismo, que sabe lo que juega y que tiene un técnico que sabe cómo exprimir lo mejor de cada futbolista. Lo que parecía una misión imposible en enero empieza a tomar forma de realidad.
El Levante UD afronta los próximos encuentros con una moral completamente diferente. Queda mucha temporada por delante, pero actuaciones como la de esta noche dan argumentos para pensar que la remontada es posible.