El Levante UD continúa en negociaciones con LaLiga para modificar el horario del encuentro ante el Real Betis, previsto a las 17:00 de la tarde a finales de agosto en Orriols. Las condiciones climáticas estimadas —29 grados de temperatura y un 55 por ciento de humedad— han motivado que el club granota trabaje desde hace un mes en conseguir un cambio de horario que garantice la seguridad de jugadores y aficionados.
LaLiga mantiene el criterio de los 32 grados
La entidad que rige la competición doméstica utiliza una temperatura máxima de 32 grados como baremo para modificar los horarios preestablecidos. Aunque las previsiones meteorológicas sitúan el encuentro por debajo de ese umbral, el Levante UD ha insistido en que las condiciones van más allá de una simple cifra termométrica. El club ha presentado sus argumentos respaldándose en precedentes recientes de partidos disputados en similares circunstancias climáticas.
No es la primera vez que el conjunto de Orriols se topa con este problema. Hace apenas un año, el Levante UD y el Real Betis disputaron un encuentro en el Ciutat de València bajo condiciones extremas que dejaron una huella considerable en la memoria de todos los implicados. Ese partido finalizó con un empate a 2-2, pero las secuelas del calor fueron evidentes en el desarrollo del juego.
Gestiones conjuntas entre clubs y LaLiga
Interesante es que el Real Betis también ha realizado gestiones propias ante LaLiga para lograr el cambio de horario. Ambos equipos reconocen que jugar en esas condiciones supone un esfuerzo físico desproporcionado. El precedente más reciente en la categoría ha puesto de manifiesto que los 30 grados con un 80 por ciento de humedad generan situaciones que rozan lo inhumano para los futbolistas.
Héctor Bellerín, quien vivió en primera persona una experiencia similar, fue claro en sus declaraciones: "Quiero empezar diciendo, sin que sirva de excusa, que jugar con 30 grados y un 80 por ciento de humedad a estas alturas de septiembre es inhumano. Como tenemos una responsabilidad, lo hacemos. Es que no tiene sentido trabajar así, con estas condiciones. Necesitamos también que nos ayuden a hacer nuestro trabajo. Todos hemos dado el cien por cien y se ha visto un partido bonito".
Un debate que trasciende lo meramente deportivo
La cuestión del horario en competiciones de verano ha generado debate en toda España. Más allá del aspecto competitivo, existe una preocupación legítima por la salud de los deportistas. El Levante UD ha dejado constancia de que no se trata de una excusa, sino de una medida de prevención basada en criterios médicos y de seguridad laboral que cualquier otra industria respetaría sin cuestionamiento.
LaLiga mantiene su posición, aunque reconoce las gestiones realizadas por ambos clubs. Quedan aún semanas para que se resuelva esta negociación, y el club granota seguirá insistiendo en que las condiciones climáticas de finales de agosto en la Comunitat Valenciana merecen un trato especial que no se ciña únicamente a un termómetro.
Precedente reciente y futuro cercano
El encuentro de hace un año entre ambos equipos en el Ciutat de València dejó un precedente incómodo. Aquel 2-2 fue un partido vibrante, pero los protagonistas reconocieron después que las condiciones habían influido significativamente. Ahora, con una previsión similar a la vista, el Levante UD no quiere repetir la historia sin haber agotado todas las opciones posibles.
La próxima semana será determinante. LaLiga debe evaluar las solicitudes formales de ambos clubs y tomar una decisión definitiva sobre el horario. Mientras tanto, el Levante UD sigue calentar motores para una nueva temporada que comienza con este tipo de dificultades administrativas antes de que suene el primer silbato.
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