Luís Castro no cierra ninguna puerta en el Levante UD. El técnico del conjunto blanquiazul afirmó que todos los jugadores de la plantilla, incluido él mismo, están en disposición de poder salir del club en función de las necesidades del mercado y las posibilidades económicas.
La declaración llega tras el empate sin goles ante el CA Osasuna, una jornada en la que Castro consideró el resultado justo pero opinó que su equipo mereció llevarse los tres puntos por las ocasiones generadas.
La realidad del Fair Play Financiero
El Fair Play Financiero (FPF) condiciona el margen de maniobra del Levante en el mercado de fichajes. Castro fue claro al respecto: "Hay clubes que tienen que comprar y hay clubes que tienen que vender". El técnico portugués reconoce que la entidad blanquiazul pertenece al segundo grupo.
Esta situación explica por qué el Levante no puede simplemente añadir efectivos sin criterio. "Añadir jugadores por añadir no es una cosa que queremos. Va a depender de muchas cosas", señaló Castro, dejando entrever que cualquier movimiento en el mercado será selectivo y condicionado por la salida de otros futbolistas.
Movimientos previstos en la plantilla
El técnico confirmó que es probable la salida del jugador Kareem Tunde en las próximas semanas. Una baja que podría abrir espacio (tanto deportivo como económico) para reordenar la plantilla.
Más allá de estos movimientos, Castro justificó decisiones técnicas puntuales como la ausencia de minutos de Carlos Álvarez en el partido ante Osasuna, calificándola como una opción basada en las necesidades específicas del encuentro.
Contexto de una plantilla en transición
El Levante UD atraviesa un momento delicado en el que la realidad financiera pesa más que las ambiciones deportivas a corto plazo. Ojo porque esta postura de Castro —reconocer públicamente que cualquiera puede irse— no es habitual en un técnico, pero refleja la honestidad de un proyecto que asume sus limitaciones.
El próximo movimiento del Levante en el mercado llegará cuando se concrete alguna salida. Mientras tanto, Castro mantiene el barco a flote en una LaLiga cada vez más competitiva para equipos con restricciones presupuestarias.