El Levante UD afronta su primer desplazamiento de la temporada 26/27 visitando al CA Osasuna en El Sadar. Los granotas llegan a esta segunda jornada lidiando con el golpe anímico de la derrota 3-0 encajada contra el RCD Espanyol en la primera fecha, mientras que los pamploneses debutan en liga bajo las órdenes de Luis Miguel Ramis.
Osasuna inicia su andadura con Ramis
Luis Miguel Ramis toma las riendas del banquillo rojillo en sustitución de Alessio Lisci. El técnico debuta en esta jornada tras un arranque atípico: el encuentro de Osasuna contra el Celta de Vigo en la primera fecha fue aplazado por problemas en el césped de Balaídos, lo que deja al equipo navarro sin competición oficial aún.
Esta situación coloca al conjunto pamplonés en una posición diferente al del Levante. Mientras los granotas ya conocen la sensación del fracaso y la necesidad de reacción, Osasuna se estrena con presión pero sin el desgaste de una derrota reciente. Ramis tendrá que gestionar esa energía acumulada en sus primeros minutos en Liga.
Refuerzos y cambios en la plantilla navarra
Osasuna ha efectuado movimientos en el mercado que alteran su estructura. El club traspasó a Víctor Muñoz y se ha reforzado con tres incorporaciones: Dubasin, Diego Rico y Rockson Yeboah. Estos cambios conforman un equipo en construcción que Ramis deberá encajar rápidamente.
La llegada de nuevos efectivos es siempre un factor de incertidumbre. Adaptaciones, química de grupo, entendimiento táctico. Todo ello en juego cuando el Levante llega con la urgencia de los que acaban de recibir una goleada.
El Levante y su historial en El Sadar
Los números no acompañan al conjunto valenciano en este escenario. El Levante UD solo ha logrado tres victorias en once visitas oficiales a El Sadar. Un registro que refleja la dificultad histórica de puntuar en Pamplona, donde Osasuna mantiene su fortaleza como anfitrión.
Luís Castro, técnico del Levante, es consciente de esta realidad. "Tenemos más información de nosotros que nosotros de ellos", declaró el entrenador granotas, reconociendo que el rival es una incógnita con nuevo técnico y cambios en plantilla. Esa falta de referentes puede ser una oportunidad si el Levante logra salir de su crisis inicial.
Reacción obligada
Aprender de los errores. Esa es la consigna que resuena en Orrieta. La goleada del Espanyol fue un golpe duro, pero queda mucha temporada por delante. El Levante necesita demostrar que el 3-0 fue un accidente y no la tónica de lo que está por venir.
El duelo de El Sadar será un termómetro real. Osasuna sin ritmo competitivo, Levante sin confianza. Dos equipos en busca de respuestas, aunque por motivos distintos. La segunda jornada no perdona.