Alberto Marí está en el escaparate. El delantero del Valencia CF ha captado la atención del Moreirense de Portugal, que se ha interesado por la situación del canterano valencianista. El club de Paterna busca su traspaso antes de que cierre el mercado de fichajes, y varios equipos de Segunda División han movido ficha en las últimas semanas por el atacante.
Marí, recuperado y en la órbita de varios clubes
El delantero ya ha superado su lesión y trabaja al mismo ritmo que sus compañeros en Paterna bajo las órdenes de Carlos Corberán. Marí fue operado el 20 de marzo en Valencia para solucionar una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda, pero la recuperación marcha según lo previsto. Ahora, con el físico recuperado, su situación contractual vuelve a cobrar protagonismo en el mercado.
Y es que el atacante tiene contrato con el Valencia CF hasta 2027, lo que da margen al club para negociar su salida. La temporada pasada, Marí jugó cedido en el CD Mirandés, acumulando experiencia en Segunda División. Esa campaña le ha permitido ganarse un cartel en el mercado que ahora aprovechan varios conjuntos para tantear su disponibilidad.
Interés portugués en un perfil con experiencia
El Moreirense se suma a la lista de pretendientes del delantero valencianista. El club portugués ha hecho sus deberes y conoce el potencial de Marí, quien llega a esta ventana de mercado con garantías físicas tras meses de recuperación. Pero no es el único equipo que ronda al atacante: otros conjuntos de Segunda División han mostrado interés en las últimas semanas.
La posición del Valencia es clara: busca que Marí encuentre equipo antes del cierre del mercado. No es una venta urgente, pero sí una operación que el club quiere resolver para hacer hueco en su estructura ofensiva. Queda por ver si el Moreirense formaliza una oferta o si finalmente es otro de los equipos españoles quien se lleva al delantero.
Un extremeño con futuro en Segunda División
Marí es un producto de la cantera del Valencia, formado en Paterna desde categorías inferiores. Su cesión al Mirandés la temporada pasada fue un paso lógico en su desarrollo, y ahora el siguiente movimiento será determinante para su carrera. Con 23 años cumplidos (según datos de la temporada) y contrato largo, tiene tiempo para consolidarse en una categoría de plata donde ya ha demostrado su valía.
El mercado está atento a cómo se resuelve su futuro. Mientras, Marí sigue trabajando en Paterna sin perder de vista las opciones que se abren a su alrededor. Su recuperación física es completa, y eso le deja en disposición de aportar desde el primer día en cualquier nuevo proyecto.