El Levante UD ha designado a Aïssa Mandi como cuarto capitán para la temporada 2026/27, completando así la estructura de liderazgo de la plantilla. El central argelino se suma a Brugué, Dela e Iván Romero en el grupo de capitanes principales, mientras que Oriol Rey actúa como alternativa.
Un fichaje con garantías de liderazgo
Mandi llega con avales que justifican la confianza depositada por el club granota. El defensa ya ejerció de capitán en la Primera División española durante su etapa en el Real Betis, lo que demuestra su capacidad para asumir responsabilidades dentro del terreno de juego.
Pero hay más. Hace apenas unos meses, el argelino fue uno de los líderes indiscutibles de la selección de Argelia en el Mundial de verano, antes de anunciar su retirada como internacional. Esa experiencia en grandes competiciones y su peso específico en el vestuario son factores que pesaron en la decisión.
Recorrido y presencia fuera del terreno
El club granota justificó su apuesta en el recorrido y liderazgo tanto dentro como fuera del terreno de juego del central. No es solo un futbolista de calidad técnica; es alguien que transmite autoridad, experiencia y referencias claras en un vestuario en construcción.
Su nombramiento refleja la estrategia del Levante UD de rodear la plantilla de perfiles veteranos y contrastados. Mandi, pese a llevar solo unas semanas en Orriols, ya ha ganado el respeto suficiente para portar una responsabilidad de esta envergadura.
Una estructura de capitanía equilibrada
Con cuatro capitanes principales y una alternativa clara en Oriol Rey, el Levante UD se dota de flexibilidad para gestionar las ausencias por lesión o sanción. La distribución de responsabilidades entre Brugué, Dela, Iván Romero y Mandi cubre diferentes perfiles de liderazgo.
Ojo al dato: que un recién llegado asuma estas responsabilidades tan rápido habla de dos cosas. Primero, de la calidad humana del argelino. Segundo, de la confianza real que ha generado en el proyecto granota desde el primer día.