Fernando Roig ha reafirmado el objetivo del Villarreal de competir en Europa la próxima temporada, tras cumplir 30 años al frente del club amarillo. "Estamos muy ilusionados. Nuestro objetivo es intentar estar en Europa y si es en la primera categoría mucho mejor", declaró el presidente en rueda de prensa.
Tres décadas de continuidad en Primera División
El mandato de Roig representa una de las trayectorias más longevas del fútbol español. Durante sus 30 años en la presidencia, el Villarreal ha permanecido 27 años en Primera División y ha participado aproximadamente 20 temporadas en competiciones europeas. Una estabilidad que pocos clubes españoles pueden presumir.
Esa consistencia ha permitido que la cantera amarilla sea un semillero de talento. Casi un 20 por ciento de la selección española campeona del mundo se formó en La Cerámica, con nombres como Rodri, Yeremy Pino y Álex Baena. Una cifra que evidencia la importancia de la apuesta por el desarrollo de futbolistas jóvenes.
Nuevo proyecto con Íñigo Pérez en el banquillo
Para esta campaña, el Villarreal ha confiado en Íñigo Pérez como nuevo entrenador, relevando a Marcelino. El técnico llega tras su etapa en el Rayo Vallecano con la misión de devolver al equipo a posiciones europeas. Y ojo porque Roig fue claro sobre el mercado: "Yo no creo que vayamos a acudir al mercado, pero es una decisión del consejero delegado".
Sin embargo, el club ya ha realizado movimientos estratégicos. La incorporación del portero húngaro Péter Gulácsi refuerza la portería, mientras que la recuperación de Carlos Romero (cedido anteriormente) suma opciones defensivas. Además, varios canteranos ascienden al primer equipo para completar una plantilla que busca competir.
La Cerámica lista para el debut
El club ha invertido en mejoras en su ciudad deportiva y en el estadio de La Cerámica. Las obras avanzan con previsión de que el césped esté listo para el 6 de septiembre, fecha del primer partido de la temporada. Un detalle que refleja la apuesta por ofrecer las mejores condiciones.
Roig cierra su tercera década al frente del Villarreal con el mismo mensaje: ambición europea. Después de mantener al club en Primera División durante 27 años y participar en competiciones continentales durante dos décadas, la continuidad parece ser la mejor garantía.