El Valencia CF se enfrenta a un verdadero rompecabezas en la demarcación de lateral derecho. Las salidas de Thierry Rendall y Renzo Saravia, sumadas a la lesión de Dimitri Foulquier, han dejado al club sin opciones claras para cubrir una posición estratégica. La directiva ché ha intentado varias vías sin éxito.
Los intentos fallidos en el mercado
Thomas Meunier parecía la solución. El belga tenía un acuerdo muy avanzado con el conjunto de Mestalla, pero decidió fichar finalmente por el Sunderland por dos temporadas. Un golpe importante para los planes del club.
Andrés García, propiedad del Aston Villa, era otra opción que se barajaba. Sin embargo, el jugador acabó cedido en el Getafe, cerrando esa puerta. La operación Chirino, lateral del Almería, está prácticamente descartada. Las exigencias económicas del club andaluz y la falta de autorización desde Singapur (accionista mayoritario) han hecho inviable la operación.
El dilema de Foulquier y los canteranos
Dimitri Foulquier se sometió a una cirugía artroscópica en la rodilla izquierda en febrero. Su recuperación sigue siendo una incógnita que preocupa en Paterna. Mientras tanto, los únicos laterales derechos disponibles en la plantilla son los canteranos Rubo Iranzo y Rodrigo Gamón, opciones con experiencia limitada en la élite.
El club llegó a rechazar la incorporación del guardameta holandés Keyne van Oevelen para priorizar precisamente el refuerzo en esta demarcación. Una decisión que refleja la urgencia de la situación.
Ehizibue, la esperanza gratis
Kingsley Ehizibue gana fuerza como opción para resolver el problema. El defensa desea unirse al Valencia CF y, lo más importante, podría llegar sin coste de traspaso. Una operación que encaja con la realidad económica del club y que parece cada vez más plausible.
La posición de lateral derecho se ha convertido en una prioridad máxima en la agenda deportiva ché. Los próximos movimientos del mercado determinarán si el Valencia consigue cerrar esta brecha antes de que la temporada avance y las carencias se hagan más evidentes sobre el terreno de juego.