El Villarreal CF ya tiene cerrada su pretemporada 26/27 con una hoja de ruta ambiciosa: cinco amistosos en cuatro países contra rivales de primera línea europea. Los groguets pondrán fin a las vacaciones con las pruebas médicas y físicas entre el 6 y el 8 de julio en la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza, antes de que Iñigo Pérez dirija su primer entrenamiento el 9 de julio.
Esta será la primera pretemporada sin Marcelino García Toral en el banquillo. El técnico vasco ha dejado paso al exentrenador del Rayo Vallecano, quien llega con el reto de mantener la competitividad del equipo en una nueva etapa.
Benfica abre fuego en el Algarve
El primer test llegará pronto. El viernes 17 de julio, a las 20:45 horas, el Villarreal se medirá al Benfica en el estadio Algarve de Faro. Los lisboetas servirán para tomar el pulso al equipo tras apenas una semana de trabajo.
No hay margen para rodajes blandos. Pérez necesita ver a sus efectivos en ritmo de competición desde el primer momento. El Benfica, rival con experiencia europea, proporciona ese nivel de exigencia que busca el cuerpo técnico amarillo.
Gira holandesa y torneo italiano
Una semana después, el Villarreal viajará a Países Bajos. El 25 de julio, en el Philips Stadion de Eindhoven, se enfrentará al PSV Eindhoven a las 18:00 horas. Un rival con experiencia en competiciones europeas.
Pero ahí no termina la gira continental. El equipo participará en la Como Cup, torneo italiano que reunirá a varios clubes. El Villarreal jugará dos partidos en el Giuseppe Sinigaglia: el miércoles 29 de julio ante el AlUla SC (19:00 horas) y después ante el Como 1907 (22:00 horas).
Para pulir aspectos tácticos y físicos, la intensidad se va escalando según avanza el mes.
Galatasaray cierra la cuenta atrás
Antes del debut liguero, última parada: Turquía. El sábado 8 de agosto, en el RAMS Park de Estambul, el Villarreal cerrará su preparación ante el Galatasaray a las 20:00 horas. Un rival que pondrá a prueba el estado de forma del equipo a tan solo días del inicio de LaLiga.
Iñigo Pérez tendrá para moldear el equipo, corregir errores y llegar a la competición doméstica con los deberes hechos. La apuesta del Villarreal es clara: rivales de talla mundial, geografía diversa y calendario comprimido para que no haya sorpresas cuando se ponga en marcha el campeonato.
Y ojo al dato: cinco amistosos en cuatro países. Eso es movilidad, es exigencia, es preparación de verdad.