Braxton Key ya es historia en el Valencia Basket. El alero estadounidense se despidió este jueves a través de las redes sociales, desmintiendo cualquier conflicto en su salida del club taronja. "Basta de noticias falsas. Todo es amor entre mí y Valencia Basket. Tuvimos una racha histórica. ¡Siempre seré fan de taronja de por vida!", escribió Key en su cuenta.
Un paso marcado por la regularidad
Key llegó al Roig Arena tras ser cortado por los Memphis Grizzlies de la NBA, en busca de mantener su carrera en competición europea. Durante su permanencia en el equipo, disputó un total de 68 partidos con números sólidos pero sin ser determinante.
Sus estadísticas reflejan esa regularidad: 6,7 puntos, 3,6 rebotes, 0,8 recuperaciones y 0,5 tapones para una valoración de 7,5 créditos. Cifras modestas que no le permitieron ser un pilar fundamental en el proyecto.
Fin de ciclo sin estridencias
La salida de Key llega sin el dramatismo que suele rodear las rupturas en el baloncesto profesional. Su mensaje en redes busca zanjar especulaciones sobre desencuentros con la dirección deportiva o el cuerpo técnico. Y es que en el mundo del basket, donde los cambios de plantilla son frecuentes, las despedidas pueden teñirse de suspicacias.
El estadounidense prefirió recordar los buenos momentos vividos en Valencia. Esa "racha histórica" a la que alude probablemente se refiere a los momentos de mayor éxito colectivo durante su paso, aunque sus números individuales nunca le posicionaron como protagonista de esos logros.
Valencia Basket continúa su reconstrucción
La marcha de Key se suma a los cambios que experimenta el Valencia Basket en esta ventana de mercado. El club sigue configurando una plantilla competitiva para mantener su presencia en la élite y soñar con europeo.
Mientras tanto, Key buscará acomodo en otra competición. Su experiencia en la NBA y su paso por la liga le mantienen en el escaparate del baloncesto profesional, aunque sus números no apunten a un futuro como estrella indiscutible de ningún proyecto.