La asociación Libertad VCF denunció este domingo la "falsedad" de la campaña de abonos del Valencia CF para la temporada 2026-27, la última en Mestalla. Los abonos de socios accionistas suben entre un 5% y un 10%, por encima del IPC, contradiciendo el mensaje oficial del club che.
Subida de precios pese al discurso oficial
Ojo al dato. Mientras el club anuncia congelación de precios, la realidad es bien distinta para los socios accionistas. La asociación crítica con la gestión de Peter Lim destapa que "en realidad los abonos de socios accionistas suben entre un 5% y un 10%, por encima del IPC".
La medida afecta directamente a los seguidores más fieles del Valencia CF en lo que será "la última de Mestalla, fundado en 1923". Una decisión que genera malestar entre la masa social valencianista en un momento especialmente delicado.
Ingresos comprometidos con Goldman Sachs
Y aquí viene lo gordo. Según denuncia Libertad VCF, "la totalidad de los ingresos del estadio —incluidos los abonos— queda comprometida al servicio de la deuda contraída con Goldman Sachs". Una situación que explica la necesidad del club de incrementar los precios pese al discurso público.
La operación financiera incluye una "emisión de bonos por valor de 237 millones de euros con la generación de una deuda solo en intereses de aproximadamente 387 millones de euros adicionales". Vaya tela.
Coste millonario de la operación
Las cifras marean. "Un coste total de la operación para el Valencia CF en torno a 624 millones de euros", según los datos manejados por la asociación valencianista. Una cantidad que pone en perspectiva la presión económica sobre Meriton Holdings y la estructura directiva encabezada por Inmaculada Ibáñez.
El comunicado, fechado el 9 de junio de 2026, llega en plena campaña de renovación de abonos. Los socios del Valencia CF tendrán que decidir si renuevan pese a la subida de precios en lo que será la despedida de Mestalla antes del traslado al nuevo estadio.
Pa que nos vamos a engañar, la situación económica del club che sigue generando tensiones entre la propiedad singapurense y los aficionados. Las noticias del Valencia CF de los últimos meses evidencian un clima de desconfianza que estas medidas no contribuyen a mejorar.