Sergio de Larrea ha sido elegido Mejor Joven Azulmarino de la Liga Endesa 2025-26. El base vallisoletano de 20 años culmina así una temporada espectacular en la que se ha consolidado como pieza clave del Valencia Basket.
Números que avalan el galardón
Los registros de De Larrea justifican plenamente este reconocimiento. En 34 jornadas disputadas, promedió 9,6 puntos, 3 rebotes y 3,7 asistencias por encuentro. Ojo al dato: 12,7 créditos de valoración en menos de 20 minutos por partido.
Pero hay más. El vallisoletano se sitúa tercero en la clasificación general del +/- de Liga Endesa con +7,15 de media. Una barbaridad que refleja su impacto real en el juego del conjunto taronja.
La explosión en la Supercopa Endesa
Septiembre marcó un antes y un después en la carrera de De Larrea. No solo levantó la Supercopa Endesa, sino que se proclamó MVP del torneo tras una final antológica contra el Real Madrid.
21 puntos, 6 faltas recibidas, 3/5 en tiros de dos, 2/2 en triples y 9/10 desde el tiro libre. Números de ensueño que catapultaron al Valencia Basket al título y a él hacia el estrellato.
Regularidad durante toda la campaña
La progresión del base ha sido evidente. Tras disputar únicamente un encuentro en cada una de sus dos primeras temporadas en ACB, esta ha sido su auténtica explosión. Superó los 20 créditos de valoración en siete ocasiones durante la temporada.
Su mejor registro llegó en la jornada 24 frente a Recoletas Salud SP Burgos: 26 créditos de valoración y 20 puntos. Una actuación que confirmó su madurez competitiva.
"Tiene solo 20 años, pero ya es una de las referencias del presente y del futuro del baloncesto español", destacan desde el entorno del club. Y no es para menos, considerando que ya participó en el EuroBasket con la selección española la campaña anterior.
El galardón, votado por aficionados, entrenadores y medios de comunicación, corona una temporada de ensueño para un jugador llamado a ser referencia del Valencia Basket durante muchos años. Su cuarta campaña en el primer equipo ha sido, sin duda, la de su definitiva consagración.