Dani Martín pidió disculpas públicas a Peter Lim, propietario del Valencia CF, tras los insultos vertidos durante su concierto en el Roig Arena. El cantante madrileño, hincha confeso del Atlético de Madrid, reconoció su error y se retractó de sus palabras.
Durante su actuación, Martín se dirigió al magnate singapurense con expresiones como "que se vaya el chino ese" y "Peter, vete ya". También criticó la gestión del empresario: "Ha venido una vez a ver el partido del equipo, ¿no? Vino un día. ¡Qué se vaya por favor!"
Las disculpas del artista tras la polémica
"Igual que tengo voz para decir una cosa en un contexto desinhibido, no tiene justificación. Pido disculpas", declaró el cantante en un vídeo posterior. Martín reconoció que sus comentarios fueron inapropiados y se dirigió directamente a la entidad che.
"Si alguien del Valencia CF se ha sentido ofendido, socios o directivos, pido disculpas. Los seres humanos nos equivocamos", añadió el artista madrileño. A pesar de la polémica, reafirmó su cariño hacia el club: "Amo al Valencia... grandes amigos en el Valencia. ¡Gran club!"
Críticas a la estabilidad del club valencianista
El incidente se produce en un momento delicado para las noticias valencia cf. Durante el concierto, Martín también señaló que "el Valencia CF no es un club estable", en referencia a la gestión de Lim al frente de la entidad de Mestalla.
Peter Lim, empresario singapurense que adquirió el Valencia en 2014, ha sido objeto de numerosas críticas por parte de la afición valencianista. Su gestión ha generado protestas constantes entre los seguidores che, que reclaman cambios en la propiedad del club.
Repercusiones en el valencianismo
Las declaraciones de Dani Martín han reabierto el debate sobre la situación del valencia cf bajo la propiedad de Lim. Muchos aficionados han respaldado las palabras del cantante, aunque otros critican la forma de expresarlas.
El Valencia CF no ha emitido comunicado oficial sobre las disculpas del artista. La entidad che continúa centrada en los aspectos deportivos mientras persisten las tensiones entre la propiedad y la afición en Mestalla.