Ron Gourlay tiene fecha límite para resolver la dirección deportiva del Valencia CF. El CEO de Fútbol debe cumplir su promesa de febrero de nombrar un responsable del mercado español en un plazo de 30-60 días. El 6 de abril, Lunes de Pascua, se agota el tiempo.
La promesa de febrero que marca el calendario
"Pensamos en cubrir un puesto de dirección que se encargue del mercado en España. El hacerlo en plena ventana de invierno no era el momento correcto, esto formará parte de la segunda fase, y será en un plazo de 30-60 días", declaró Gourlay el 5 de febrero. Han pasado dos meses y el Valencia CF sigue sin director deportivo.
El ejecutivo británico, que aterrizó en julio de 2025, habló entonces de una "fase de transición" para "ayudar a responder los retos del mercado de fichajes a nivel nacional e internacional". Carlos Corberán espera refuerzos mientras trabaja con una plantilla incompleta.
Estructura de scouting montada pero sin jefe
Gourlay ha construido una red de captación con Lisandro Isei como director de Captación y Scouting, Hans Gillhaus como jefe para Europa y Andrés Zamora para Sudamérica. Los tres técnicos llegaron a finales de noviembre. Falta el cerebro que coordine todo.
Justin de Haas fichó desde julio pero no ocupa el puesto de director deportivo. El club necesita alguien que tome decisiones ejecutivas, no solo informes. Peter Lim observa mientras Jorge Mendes mantiene su influencia en las decisiones deportivas del Valencia CF.
Mercado de invierno con luces y sombras
Los fichajes de enero muestran la urgencia de tener un responsable claro. Umar Sadiq llegó como refuerzo, Guido Rodríguez tiene luz verde para una oferta y Unai Núñez se incorporó al proyecto. Pero Aliou Dieng, fichaje a coste cero, fue desechado por Corberán.
Arnaut Danjuma, llegado en julio-agosto, no ha mejorado su rendimiento. Nueve jugadores están sin contrato asegurado, una bomba de relojería para la planificación deportiva. Las noticias del Valencia CF apuntan a un verano movido sin estructura definida.
El Valencia CF necesita resolver su organigrama antes de que llegue el mercado estival. Gourlay tiene menos de un mes para cumplir su palabra y dar estabilidad a un proyecto que lleva meses "en una fase de transición", según sus propias palabras.