Kiat Lim cumple este martes un año exacto como presidente del Valencia CF tras su nombramiento el 3 de marzo de 2023. Doce meses después, el club che sigue instalado en la zona baja de la clasificación pese a la mayor inversión en fichajes de la última década.
Lo cierto es que el mandato de Lim hijo ha estado marcado por las contradicciones. Por un lado, el Valencia CF ha roto su política de austeridad invirtiendo 16,5 millones de euros en fichajes valencia cf esta temporada. Una cifra que no se veía desde hace seis años y que incluye hasta 12 incorporaciones, más que en ninguna de las últimas diez campañas.
Inversión récord pero resultados decepcionantes
"Lo nunca visto en el último lustro en el Valencia CF". Así se puede calificar el cambio de política de fichajes bajo la presidencia de Kiat Lim. Desde los tiempos de Marcelino o Mateu Alemany, la familia Lim no permitía que el club invirtiera tanto dinero en el césped.
En enero llegaron Guido Rodríguez, Sadiq, Unai Núñez y Renzo Saravia por lesión en febrero. Sin embargo, después de 26 jornadas el equipo sigue en la parte baja de la clasificación. Es la tercera vez en cuatro años que el Valencia está en esta situación, siendo además el quinto peor de su historia.
Cambios en la estructura directiva
El año de Kiat Lim también ha venido acompañado de una renovación total de la cúpula directiva. Javier Solís aterrizó como nuevo director general, mientras que Ron Gourlay asumió el cargo de CEO de fútbol del club.
Carlos Corberán ya era entrenador cuando llegó Kiat Lim a la presidencia, dando continuidad al proyecto técnico. "Su nombramiento demuestra un firme compromiso a largo plazo con el Valencia CF", señalaron desde el club sobre la llegada del nuevo presidente.
Ojo porque las noticias valencia cf también han incluido avances en el Nou Mestalla. Se firmó un préstamo con Goldman Sachs en junio para financiar las obras y hubo inspección municipal el 10 de febrero.
Protestas y declaraciones polémicas
Las protestas en el minuto 19 en Mestalla han sido una constante durante este año de mandato. Los aficionados siguen mostrando su descontento con la gestión familiar.
Ante las críticas, Kiat Lim ha mostrado una actitud desafiante: "No me importan vuestros insultos, no me lo tomo como algo personal". Una declaración que refleja la tensión existente entre directiva y afición.
"Volver a las competiciones europeas debe ser un objetivo", ha manifestado el presidente, aunque los números actuales están lejos de esa meta. La Junta General de Accionistas a final de año y las reuniones de la cúpula en Singapur durante el verano evidencian que el proyecto sigue en marcha pese a los malos resultados deportivos.