El Valencia CF afronta el tramo decisivo de LaLiga con una auténtica epidemia física que ha dejado hasta 17 futbolistas en la enfermería durante la presente temporada. Carlos Corberán se juega la permanencia con una plantilla mermada y la preocupación constante de nuevas bajas en cada entrenamiento.
La defensa, epicentro del drama físico
"La defensa ha sido el epicentro del drama", según los datos médicos del club che. José Copete será operado del menisco y podría perderse el resto de la temporada, mientras que Dimitri Foulquier y Mouctar Diakhaby mantienen bajas de larga duración. Ojo al dato: Corberán "apenas dispone de tres centrales naturales para afrontar el desenlace liguero".
César Tárrega, Thierry Rendall, Ugrinic y Diego López han sufrido dolencias en articulaciones y musculatura posterior. Los isquiotibiales y las rodillas se han convertido en los protagonistas recurrentes de una enfermería que no da tregua al equipo valenciano.
Porteros y delanteros tampoco se libran
Ni siquiera la portería ha escapado de esta plaga. Tanto Julen Agirrezabala como Dimitrievski han pasado por los servicios médicos que lidera Pedro López Mateu. Los procesos gripales y gastroenteritis también han afectado a piezas clave del conjunto che en los momentos más delicados.
Hugo Duro y Umar Sadiq han sido los únicos que "han esquivado la plaga con regularidad", manteniéndose como referencias ofensivas en medio del caos físico.
Un obstáculo crónico para la permanencia
"El Valencia afronta el tramo decisivo del campeonato condicionado por una epidemia física que ha vaciado convocatorias y debilitado su competitividad". Más que una mala racha, la situación médica se ha convertido en un obstáculo crónico que amenaza con marcar el futuro inmediato del club de Mestalla.
La lucha por la permanencia se complica para un Valencia CF que debe reinventarse cada jornada. Con 17 futbolistas tocados y una defensa diezmada, cada punto se antoja vital en esta recta final plagada de incertidumbres físicas.