Los pilares del Valencia para hacer un gran año empiezan a verse cada día un poco más claros. El esencial, y fue uno de los déficits claros el año pasado, será la figura del entrenador. José Bordalás ha entrado de una forma totalmente distinta a la de Javi Gracia en todos los aspectos., también es verdad que con un contexto menos bestia que el navarro, y también con la lección bien aprendida del verano anterior. José Bordalás es la base de todo, y si encima le van dando la materia prima que ha ido solicitando para poder armar un equipo competitivo, y le venden sólo lo justo y necesario para poder cuadrar cuentas, el paso que se da es gigante.
Esto sería bueno para el Valencia, por cierto, que nadie se empiece a tirar las manos a la cabeza y a confundir de forma intencionada las cosas. Si Bordalás tiene lo que necesita, y sabe muy bien que no puede volverse loco a la hora de pedir, la otra pata del banco es que esa gente que venga, más los importantes que no se vayan, tengan un buen año, se lesionen poco o nada, y se fundan con el técnico a la hora de transmitir lo que se quiere dentro y fuera del campo.
Los Cillessen, Gayà, Soler, Correia, Racic, Maxi.... esa gente, que si se queda, será la columna vertebral junto con los nuevos fichajes, estando a su nivel va a hacer que este Valencia sea mucho mejor. Tenemos Liga y Copa del Rey, y veremos lo larga o corta que termina siendo el grupo, pero eso, con los fichajes adecuados, debería ser “suficiente” para al menos competir. Y si eso pasa, veremos dónde está el techo de esta gente.