Que haya gente a la que le haya sentado mal que los gestores del Valencia no hayan cometido ninguna ilegalidad, o al menos que la jueza de primera instancia (y claro que se puede recurrir), no haya admitido la demanda interpuesta contra Peter Lim y Jorge Mendes, es algo que nos deberíamos mirar con mucha calma. Tengo claro que la justicia y la democracia son buenas cuando te dan la razón a ti y ganan los tuyos, y cuando no, son poco menos que basura. Pero si al final dudamos de todo aquello que no hace o dice lo que a nosotros nos conviene, el problema no tiene nada que ver con fichajes o comisiones.
Es mucho más grave y más profundo. Si Lim, o quien sea, ha hecho algo ilegal, hay pruebas y un tribunal lo condena, para dentro con todas las consecuencias. Pero si una jueza ni admite a tramite la querella, y el auto deja poco menos que en evidencia a los denunciantes, y encima te sabe mal, ¿qué debemos pensar de todo lo demás que se cuenta?
Que el Valencia tenga gestores que no nos gustan, o incluso que sean unos torpes, es una cosa, y mala, sin duda. Pero que no sean unos ladrones, o al menos eso es que lo dice de momento la justicia, no puede ser calificado como negativo por muchas ganas que tengas de llevarte por delante al máximo accionista y toda su gente. Veremos el recurso, y veremos lo que se dice. Aunque yo tengo muy claro qué pasará en ambos contextos.