Oriol Rey afronta su cuarta campaña vistiendo la camiseta del Levante UD con un mensaje claro: si dependiera solo de él, no se movería de Orriols. «Para mí esto es como mi casa, donde me siento a gusto y soy yo al 100%, y si dependiera solo de mí me quedaría aquí toda la vida», afirmó el centrocampista en declaraciones recientes.
Un vínculo emocional con el club
El compromiso emocional de Rey con el Levante trasciende lo puramente deportivo. El jugador se siente identificado con la forma de trabajar del actual cuerpo técnico, que ha logrado que el equipo se adapte rápidamente a su metodología. «Es totalmente diferente porque cada uno tiene sus metodologías, su forma de trabajar y desde que llegó el míster creo que el equipo se adaptó muy bien a su forma de trabajar», explicó el centrocampista.
Ojo porque esta declaración llega en un contexto de estabilidad relativa en el proyecto del Levante. Rey ha ganado peso específico en el equipo durante sus tres primeras temporadas, convirtiéndose en una de las piezas de referencia en la medular.
La realidad del contrato a corto plazo
Más allá de las palabras de cariño hacia la entidad granota, existe una realidad administrativa que no puede ignorarse: el contrato de Rey vence el 30 de junio del próximo año. Esto significa que, salvo movimiento de las partes en los próximos meses, el futuro del jugador estará nuevamente en el aire cuando finalice la temporada 2024-25.
Las declaraciones del centrocampista funcionan, en cierto modo, como una señal al club sobre su intención de continuar. Pero la pelota está en el tejado de la directiva levantinista, que deberá valorar si ampliar el vínculo con un jugador que ha demostrado su compromiso y rendimiento en la categoría.
Recuperación y nuevo impulso
Rey llega a esta temporada recuperado físicamente tras los problemas de salud que le afectaron la pasada campaña. Una gastroenteritis le hizo perder varios kilos y condicionó su rendimiento en tramos de la última temporada. Con el cuerpo a punto y la moral elevada por el cambio de entrenador, el centrocampista busca ser determinante en los planes del Levante.
Su intención es clara: demostrar que merece la confianza del club y, con ello, abrir la puerta a una renovación que haga realidad ese deseo de «quedarse toda la vida» en Orriols. Habrá que ver cómo evolucionan las negociaciones en los próximos meses.