El carro de Javi Gracia como entrenador del Valencia ha pasado, por arte de magia, de estar vacío cuando llegó, a no caber un alfiler. Y todo ello después de que el navarro ejerciera de profesional como la copa de un pino y, después de decirle a Anil Murthy lo que piensa y lo que se necesita, contestar acon franqueza a las preguntas de los periodistas en la rueda de prensa previa al partido contra el Levante. Con clase, con educación y con ideas claras.
¡Sale el carro de Javi Gracia!Observo, sin sorprenderme, que quienes le llamaban “Marioneta” como a Celades por coger un equipo “en ruinas”, hoy lo elogian como arma arrojadiza contra Meriton.
— Rafa Villarejo (@rafavillarejo) September 11, 2020
Demasiado previsibles!!
P.D: No hablo de aficionados. Nunca lo hago.
El técnico navarro no ha cambiado un ápice, es el mismo desde que llegó. ¿Que está quemado porque no le han traído a nadie? Normal, si lo estamos nosotros siendo aficionados, imaginemos él, que su puesto de trabajo depende de ello. Pero hay maneras y maneras de decir y de pedir las cosas, y en esto, también, ha vuelto a dar una lección.
Gracia quiere triunfar en el Valencia, sabe que es la oportunidad de su vida, y no piensa renunciar a ella. Que pida más, que lo exija, es lo menos que se le puede pedir a un profesional. Algunos lo mataron antes de bajar del coche cuando llegó aquí, y ahora son de él a muerte. Es posible, que con esa facilidad para cambiar, lo puedan volver a hacer en unas semanas. Porque igual, esos cambios, son frutos de cosas que no tienen nada que ver con el fútbol.