El Valencia cerró el fichaje de un delantero de leyenda. Conforme pasan los meses y los partidos, y ahora que ha vuelto de su lesión mucho más, la figura de Maxi Gómez se va haciendo más y más grande. Es un tipo que conoce su oficio dentro del área de una manera espectacular, que sabe sacar petróleo de las acciones en las que tiene que ser superior, y además tiene una influencia en el juego que resulta más que positiva. Hace menores a sus compañeros con esa forma de jugar que genera y genera, que da superioridad, que permite dar aire al equipo con un pelotazo largo que él baja como así fueran lavadoras que se descargan de un camión. Y tiene 23 años nada más, lo que equivale a un margen de mejora tremendo.
Esos 15 millones de euros en dinero más la salida de Santi Mina, que supuso un tremendo debate el verano pasado, y que hubiera mucha gente en contra de la operación, parecen cada vez más baratos, por lo que se ve en el corto plazo y por lo que se atisba en el medio y largo. Un delantero como la copa de un pino que va a hacer muchos goles y darle muchos puntos a un Valencia que hacía muchos años que no tenía un jugador como él en la plantilla. Un gran fichaje, que cada partido demuestra que lo va a ser, y hay que ponerlo muy en valor. Y por "sólo" 15 millones de euros, no lo olvidemos nunca.